Edward se separó de su hermano y me miró.
-Siento mucho haberme ido sin decirte nada, no volverá a pasar.-susurró caminando hacia mi posición.
-Da igual.-le dije justo antes de abrazarlo.
-Te quiero mucho.-me dijo al oído.
-Y yo a ti también.- le dije le iba a besar, pero me interrumpieron.
-Chicos, sigo estando aquí.-dijo Emmet.
-Ya lo sabíamos, y que sepas que molestas.-le dijo Edward.
-Vale, vale...adiós.-dijo y se fue.
-Así que este es el lugar al que sueles venir, ¿me equivoco?
-No, no te equivocas.
-¿Por que no me lo dijistes?- se encogió de hombros.
-Nunca salió el tema.
-¿Has comido?
-¿Porque evitas el tema?-le dije con frialdad.
-No evito el tema, solo que tu estómago está como un loco.
-Pues... no quiero comer hasta que me digas porque vienes siempre aquí.- le dije en un tono que debería haber sonado autoritario, pero no fue así. Edward suspiró.
-Venía aqui-comenzó-, cuando... ¿te acuerdas antes de que te fueras? No eramos novios, ni nada.-asentí y él prosiguió- Yo venía aqui a pensar en ti. Cada día ideaba algo para decirte lo mucho que te quería. Pero cada día me atemorizaba que cuando te lo dijera, pues tu me dirías que solo me querías como un amigo. Luego te fuistes y no pude decirte nada. Pensé que te había perdido para siempre.-sonreí de oreja a oreja. Le abracé y él quedó sorprendido pero me abrazó.
-¡Ah!, espera.-lo miré extrañada ya que rompió el abrazo.
-Se me olvidaba.-dijo y se rió.
-Hace tiempo que te tenía guardado un anillo.-lo miré espantada y él vio mi reacción- Tranquila no te voy a pedir que te cases conmigo.
-Ah...-suspiré aliviada.
-Solo quiero que tengas algo mio... que te recuerde a mi.
-Pero si yo te tengo tanto en la mente como en el corazón, siempre.-le dije.
-¿No lo quieres?
-Lo que pasa es que... sabes que no me gustas que te gastes dinero en mi.-él negó con la cabeza.
-Compláceme.-dijo. Me puso el anillo en el dedo y lo miró detenidamente, yo también lo hice.
-Te queda mejor de lo que pensaba.
-Si, es muy bonito.-dije.
Era muy gracioso por que yo miraba el anillo y Edward me miraba con esa sonrisa que me volvía loca.
-Es más que eso.
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hOla!! Lo se chicas, me tienen que matar y no les culpo me tardé una semana en escribir y publicar, y para colmo el capítulo no esta muy largo, verdad? Pero esque tuve exámenes toda la semana (¡EXAMENES! ¿Quien los inventó? XDXD) y tambien el maldito Internet que se va y viene cuando le da la gana...Miiil perdones chicas...
Muuuchoooss Bessoooosss y muuuchooosss abraaazooosss
Eli
lunes, 8 de marzo de 2010
domingo, 7 de marzo de 2010
Mii Priimer Premiio!!
hOla!!! Ya tengo mi primer premio. La verdad, creía que no conseguiría ninguno...Gracias a yocecullen por entregarmelo XDXD Tambien quería recomendar su blog http://www.yocecullen15.blogspot.com/ Aki está el premio:
lunes, 1 de marzo de 2010
18. Peleas de hermanos.
Subimos a la habitación cogidos de la mano. Yo no tenía llaves pero Edward, por supuesto, si. Abrió la puerta y me dejó la puerta abierta para que yo pasará, era todo un caballero. Entré pero sin soltar la mano de Edward.
-¿Que hora es?- le pregunté a Edward.
-Las 11:00. ¿Quieres desayunar?
-Si.
Bajamos las escaleras en silencio. Allí en el salón nos esperaban todos: Esme, Carlisle, Alice, Jasper, Rosalie y Emmet. Este último (Emmet) me sonrió de una forma tan extraña, como si hubiese hecho algo que a él le haya gustado. Edward, que estaba a mi lado, gruñó en dirección a Emmet, y él sonrió aún más.
-Edward, ¿que pasa?-le susurré al oído.
-No me gusta escuchar los pensamientos de mi hermano.-habló entre dientes y mirando fijamente a Emmet. Le di un beso fuerte en la mejilla para que se tranquilizara. Me miró y sonrió.
-¿Que haría yo sin ti?-me dijo con un suspiro teatral.
-Absolutamente nada.-le contesté.
Avanzamos hasta su familia y Alice me picó el ojo y yo la miré con el ceño fruncido.
-Después te digo.-dijo Alice y Edward rió. Lo miré extrañada pero él solo sonrió.
-Bella, hermanita, ¿como estás?-dijo Emmet y me abrazó muy fuerte, hasta me levantó del piso, por lo que Edward tuvo que soltar mi mano.
-Bien...Emmet.-dije con dificultad, me costaba respirar.
-¡Emmet, suéltala!-gritó Edward.
-Vale Eddie.-dijo Emmet soltándome. Edward me agarró por la cintura y dijo:
-No me llames Eddie o te quedas sin brazos.
-Edward, mi amor, tranquilo.-le susurré. Me miró, asintió y desapareció.
-Va al bosque, Bella. Es su lugar de relax.- dijo Alice.
-Pero...-Esme me interrumpió.
-Emmet, llévala con él y disculpate con tu hermano.-Emmet asintió.
-Ven, Bella.-me cogió de la mano y salimos fuera. A una velocidad que no pude ver, me puso en su espalda y hechó a correr. Cerré los ojos y de pronto nos paramos.
-Ya llegamos Bella.-me bajé de su espalda y prosiguió-Siempre está en aquella cueva.-me indicó con el dedo.
-Vamos dentro.- dijo y empezó a caminar. Lo seguí muy cerca. Entramos en la cueva, estaba bastante oscuro, pero podía ver a Emmet. Se paró y yo también lo hice.
-Perdoname Edward. No fue mi intención decir aquello, me salió sin más.-por una vez Emmet estaba serio y muy arrepentido. Pude ver a Edward que salía.
-Estas perdonado.-dijo Edward. Avanzó hasta su hermano y lo abrazó muy fuerte. Sonreí ante esa imagen y pensé:
"Peleas de hermanos"
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hOlaa!! Esta semana teneís que tener paciencia, durante toda la semana tengo examenes y entregar un trabajo de tecnología que no he terminado...y por favor
MÁS COMENTARIOS.
Bessiitooss
Elii
-¿Que hora es?- le pregunté a Edward.
-Las 11:00. ¿Quieres desayunar?
-Si.
Bajamos las escaleras en silencio. Allí en el salón nos esperaban todos: Esme, Carlisle, Alice, Jasper, Rosalie y Emmet. Este último (Emmet) me sonrió de una forma tan extraña, como si hubiese hecho algo que a él le haya gustado. Edward, que estaba a mi lado, gruñó en dirección a Emmet, y él sonrió aún más.
-Edward, ¿que pasa?-le susurré al oído.
-No me gusta escuchar los pensamientos de mi hermano.-habló entre dientes y mirando fijamente a Emmet. Le di un beso fuerte en la mejilla para que se tranquilizara. Me miró y sonrió.
-¿Que haría yo sin ti?-me dijo con un suspiro teatral.
-Absolutamente nada.-le contesté.
Avanzamos hasta su familia y Alice me picó el ojo y yo la miré con el ceño fruncido.
-Después te digo.-dijo Alice y Edward rió. Lo miré extrañada pero él solo sonrió.
-Bella, hermanita, ¿como estás?-dijo Emmet y me abrazó muy fuerte, hasta me levantó del piso, por lo que Edward tuvo que soltar mi mano.
-Bien...Emmet.-dije con dificultad, me costaba respirar.
-¡Emmet, suéltala!-gritó Edward.
-Vale Eddie.-dijo Emmet soltándome. Edward me agarró por la cintura y dijo:
-No me llames Eddie o te quedas sin brazos.
-Edward, mi amor, tranquilo.-le susurré. Me miró, asintió y desapareció.
-Va al bosque, Bella. Es su lugar de relax.- dijo Alice.
-Pero...-Esme me interrumpió.
-Emmet, llévala con él y disculpate con tu hermano.-Emmet asintió.
-Ven, Bella.-me cogió de la mano y salimos fuera. A una velocidad que no pude ver, me puso en su espalda y hechó a correr. Cerré los ojos y de pronto nos paramos.
-Ya llegamos Bella.-me bajé de su espalda y prosiguió-Siempre está en aquella cueva.-me indicó con el dedo.
-Vamos dentro.- dijo y empezó a caminar. Lo seguí muy cerca. Entramos en la cueva, estaba bastante oscuro, pero podía ver a Emmet. Se paró y yo también lo hice.
-Perdoname Edward. No fue mi intención decir aquello, me salió sin más.-por una vez Emmet estaba serio y muy arrepentido. Pude ver a Edward que salía.
-Estas perdonado.-dijo Edward. Avanzó hasta su hermano y lo abrazó muy fuerte. Sonreí ante esa imagen y pensé:
"Peleas de hermanos"
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hOlaa!! Esta semana teneís que tener paciencia, durante toda la semana tengo examenes y entregar un trabajo de tecnología que no he terminado...y por favor
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Bessiitooss
Elii
miércoles, 24 de febrero de 2010
17. Simplemente mágnifico.
hOla!! Sé que el capítulo de ayer era corto así que he hecho un grandisimo esfuerzo para poder escribir el siguiente...lo hice en la clase de ingles...XDXD Ke lo disfruteis!!
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-Edward sé que estas mintiendo y que este tema te incómoda, pero tenemos que hablar.-contesté muy seria.
-¿Y de que quieres que hablemos?-preguntó sin mirarme, con la vista en el suelo.
-Primero quiero que me mires.-dije mientras agarraba su rostro y le obligaba a mirarme.-Segundo, acuestate a mi lado.-hizo lo que le dije y proseguí.- Y tercero, hablaremos de porqué no puedes verme desnuda.-cuando dije la última palabra me miró incrédulo.
-Bella, si crees que es porque tu piensas que yo creo que tu eres poco bonita, te aseguro que no es por eso.-dijo muy seguro.
-Entonces, ¿por que Edward?
-¿Por que? ¿Que?
-No te hasgas el tonto. Cuando nos besamos tu te alejas enseguida, no quieres verme desnuda y no hablemos sobre sexo. ¿Por que haces todo eso? ¿Ya no me quieres? ¿O quieres a otra?-Edward me miraba muy sorprendido. Luego, cogió mi rostro entre sus dos manos y dijo:
-Te amo demasiado. Claro que no hay otra persona. Es solo que... podría fallar.
-¿Fallar?
-Si, fallar. Puedo coger tus manos y aplastarlas si me descuido.-dijo con dolor en sus ojos. Con sus manos cogió una de las mias y empezó a acariciarlas muy suave.-Podría fallar.-me dolía verlo así pero necesitaba saber. Así que lancé una pregunta sin pensar.
-¿Me deseas?-él, al instante, me miró a los ojos con dulzura.
-Demasiado para tu bien estar.-hizo una pausa y siguió.-Eres lo más importante que hay en mi vida y quiero hacer las cosas bien.-¿Bien? ¿A que se refería?
-¿Bien? No entiendo.-suspiró, parecía que tuviese un enfrentamiento en su cabeza.
-Puedes confiar en mi.-susurré.
-Lo se.-se limitó a contestar.
Pasaron los minutos y el silencio era incómodo. Él seguía acariciando mi mano, poniendo mucho cuidado en no apretar demasiado. Yo le miraba fijamente hasta que me percaté de que empezaba a sonreír.
-¿Por que...?-no me dejó terminar presionó, suavemente, sus labios contra los mios, y él, luego, los abrió levemente. Su sabor era un manjar para mi. Nos moviamos al compás. Estábamos acostados, pero casi no podía llegar a su boca así que me puse encima suya. Tuve que separarme para poder respirar. Edward lo notó pero sus labios empezaron a bajar por mi cuello. Empezó a hacer un recorrido bajando y subiendo por mi cuello. Al tercer recorrido se paró y me miró a los ojos.
-No puedo.-susurró muy cerca de mi boca. Quería darle espacio, así que me senté de nuevo en la cama. En el segundo que miré a la ventana, él ya no estaba. Sonreí y salí de la habitación. Salí del hotel y lo encontré en un banco sntado mirando al suelo. Me acerqué silenciosamente, pero seguro que me escuchó cuando me senté.
-Bella...yo...-pero le interrumpí, no quería que se disculpara.
-Edward solo dos palabras: Simplemente mágnifico.-susurré. Él me miró y sonrió, después me abrazó.
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-Edward sé que estas mintiendo y que este tema te incómoda, pero tenemos que hablar.-contesté muy seria.
-¿Y de que quieres que hablemos?-preguntó sin mirarme, con la vista en el suelo.
-Primero quiero que me mires.-dije mientras agarraba su rostro y le obligaba a mirarme.-Segundo, acuestate a mi lado.-hizo lo que le dije y proseguí.- Y tercero, hablaremos de porqué no puedes verme desnuda.-cuando dije la última palabra me miró incrédulo.
-Bella, si crees que es porque tu piensas que yo creo que tu eres poco bonita, te aseguro que no es por eso.-dijo muy seguro.
-Entonces, ¿por que Edward?
-¿Por que? ¿Que?
-No te hasgas el tonto. Cuando nos besamos tu te alejas enseguida, no quieres verme desnuda y no hablemos sobre sexo. ¿Por que haces todo eso? ¿Ya no me quieres? ¿O quieres a otra?-Edward me miraba muy sorprendido. Luego, cogió mi rostro entre sus dos manos y dijo:
-Te amo demasiado. Claro que no hay otra persona. Es solo que... podría fallar.
-¿Fallar?
-Si, fallar. Puedo coger tus manos y aplastarlas si me descuido.-dijo con dolor en sus ojos. Con sus manos cogió una de las mias y empezó a acariciarlas muy suave.-Podría fallar.-me dolía verlo así pero necesitaba saber. Así que lancé una pregunta sin pensar.
-¿Me deseas?-él, al instante, me miró a los ojos con dulzura.
-Demasiado para tu bien estar.-hizo una pausa y siguió.-Eres lo más importante que hay en mi vida y quiero hacer las cosas bien.-¿Bien? ¿A que se refería?
-¿Bien? No entiendo.-suspiró, parecía que tuviese un enfrentamiento en su cabeza.
-Puedes confiar en mi.-susurré.
-Lo se.-se limitó a contestar.
Pasaron los minutos y el silencio era incómodo. Él seguía acariciando mi mano, poniendo mucho cuidado en no apretar demasiado. Yo le miraba fijamente hasta que me percaté de que empezaba a sonreír.
-¿Por que...?-no me dejó terminar presionó, suavemente, sus labios contra los mios, y él, luego, los abrió levemente. Su sabor era un manjar para mi. Nos moviamos al compás. Estábamos acostados, pero casi no podía llegar a su boca así que me puse encima suya. Tuve que separarme para poder respirar. Edward lo notó pero sus labios empezaron a bajar por mi cuello. Empezó a hacer un recorrido bajando y subiendo por mi cuello. Al tercer recorrido se paró y me miró a los ojos.
-No puedo.-susurró muy cerca de mi boca. Quería darle espacio, así que me senté de nuevo en la cama. En el segundo que miré a la ventana, él ya no estaba. Sonreí y salí de la habitación. Salí del hotel y lo encontré en un banco sntado mirando al suelo. Me acerqué silenciosamente, pero seguro que me escuchó cuando me senté.
-Bella...yo...-pero le interrumpí, no quería que se disculpara.
-Edward solo dos palabras: Simplemente mágnifico.-susurré. Él me miró y sonrió, después me abrazó.
martes, 23 de febrero de 2010
16. Reconciliación.
Esa noche lo pasé mal, muy mal. Edward no estaba a mi lado, dado que él me gritó y luego yo no le dejé entrar. "Soy una mala perosna", pensé. Debía disculparme con él enseguida. Me levanté y me dí una ducha bien fría y muy rápida. Salí de la ducha envuelta en una toalla. Pero, ¿cuál fue mi sorpresa? Él me esperaba de pie con los ojos como platos.
-Lo siento debería haber llamado.-se disculpó Edward. Se fue hacia la puerta, lo agarré del brazo y le di la vuelta.
-No te tienes que disculpar por nada. Soy yo la que ayer te hechó de aquí.-le dije muy apenada.
-Bella...yo te grité, cosa que no debería haber hecho porque estabas muy alterada-iba a protestar, pero me calló la boca con dos de sus dedos fríos y prosiguió-. Lo siento mucho, no fue mi intención.
No pude aguantar más y le besé con toda la fuerza que pude. Él me respondió al beso. Su aliento frío en mi boca fue lo mejor. Pero sentí que mi toalla se deslizaba hacia abajo. Me separé de Edward y miré hacia abajo, ¡mi toalla estaba en el suelo! Miré a Edward, pero no estaba. Me reí y recogí la toalla. La enrrollé en mi cuerpo y fui hacia el baño. Me vestí en un tiempo record. Cuando salí del baño vi a Alice.
-Edward ha salido fuera del hotel y creo que ya se porque.-dijo con una sonrisa pícara.
-Alice no tengo tiempo.-dije mientras salía de la habitación.
Recapacité, sabiendo que él podría evitarme facilmente, y decidí que fuera él el que subiera.
-¿Sabes, Alice? Mejor que suba él. ¿Te importaría decirselo?-le dije mientras entraba de nuevo.
-Claro que no me importa.-dijo con una sonrisa mientras salía de la habitación.
Solo habían pasado dos minutos y Edward ya estaba en mi habitción con la cabeza agachada. Yo me dirigí a la cama y le invité a que se sentara conmigo dánole palmadas a la cama.
-Siéntate conmigo.-susurré y Edward lo hizo.
Esperé hasta que me miró.
-Edward...¿ a caso te incómoda que yo esté desnuda en frente tuya?
Él carrapeó muy fuerte, que casi me pareció un gruñido.
-Bella... sabes que si fuera humano estaría verdaderamente sonrojado, ¿no?
-No tendría porqué. Llevamos juntos el tiempo suficiente para que confiemos mutuamente el uno en el otro en ese tema.
Edward se quedó pensativo.
-Pero bueno...¿desde cuando das tu los consejos?-dijo en un tono burlón. Me reí pero luego me puse seria y Edward lo notó.
-No soy lo sufucientemente bonita, ¿verdad? Es eso.-comencé a aterrarme.
-No Bella, mi amor, claro que no. Tu eres la más hermosa de todas las flores. La verdad es que pensé que te morirías de la vergüenza.
-¿Eso es todo? ¿Seguro?
-Claro.-dijo, me pareció que no era verdad pero daba igual está conversación no iba a terminar.
-Lo siento debería haber llamado.-se disculpó Edward. Se fue hacia la puerta, lo agarré del brazo y le di la vuelta.
-No te tienes que disculpar por nada. Soy yo la que ayer te hechó de aquí.-le dije muy apenada.
-Bella...yo te grité, cosa que no debería haber hecho porque estabas muy alterada-iba a protestar, pero me calló la boca con dos de sus dedos fríos y prosiguió-. Lo siento mucho, no fue mi intención.
No pude aguantar más y le besé con toda la fuerza que pude. Él me respondió al beso. Su aliento frío en mi boca fue lo mejor. Pero sentí que mi toalla se deslizaba hacia abajo. Me separé de Edward y miré hacia abajo, ¡mi toalla estaba en el suelo! Miré a Edward, pero no estaba. Me reí y recogí la toalla. La enrrollé en mi cuerpo y fui hacia el baño. Me vestí en un tiempo record. Cuando salí del baño vi a Alice.
-Edward ha salido fuera del hotel y creo que ya se porque.-dijo con una sonrisa pícara.
-Alice no tengo tiempo.-dije mientras salía de la habitación.
Recapacité, sabiendo que él podría evitarme facilmente, y decidí que fuera él el que subiera.
-¿Sabes, Alice? Mejor que suba él. ¿Te importaría decirselo?-le dije mientras entraba de nuevo.
-Claro que no me importa.-dijo con una sonrisa mientras salía de la habitación.
Solo habían pasado dos minutos y Edward ya estaba en mi habitción con la cabeza agachada. Yo me dirigí a la cama y le invité a que se sentara conmigo dánole palmadas a la cama.
-Siéntate conmigo.-susurré y Edward lo hizo.
Esperé hasta que me miró.
-Edward...¿ a caso te incómoda que yo esté desnuda en frente tuya?
Él carrapeó muy fuerte, que casi me pareció un gruñido.
-Bella... sabes que si fuera humano estaría verdaderamente sonrojado, ¿no?
-No tendría porqué. Llevamos juntos el tiempo suficiente para que confiemos mutuamente el uno en el otro en ese tema.
Edward se quedó pensativo.
-Pero bueno...¿desde cuando das tu los consejos?-dijo en un tono burlón. Me reí pero luego me puse seria y Edward lo notó.
-No soy lo sufucientemente bonita, ¿verdad? Es eso.-comencé a aterrarme.
-No Bella, mi amor, claro que no. Tu eres la más hermosa de todas las flores. La verdad es que pensé que te morirías de la vergüenza.
-¿Eso es todo? ¿Seguro?
-Claro.-dijo, me pareció que no era verdad pero daba igual está conversación no iba a terminar.
viernes, 19 de febrero de 2010
15. Paraíso de Luna.
El hotel era enorme y muy lujoso. En la entrada había una puerta gigantes y al lado de la puerta un gran letrero de cristal que decía: Hotel, Paraíso de Luna (con 5 estrellas). Miré a Edward y estaba sonriendo, como si no hubiese pasado nada. Me indicó con la mano que entrara y así lo hice. Luego Edward me susurró:
-Sientate en esos sillones. Yo y Carlisle iremos a por la llaves.-y se marchó con Carlisle a lo que me pareció recepción.
Me senté en medio de Alice y Esme.
-¿Cómo dormiste, cariño?-me preguntó Esme con ternura.
-¿Que soñaste Bella? No hablaste en toda la noche y es es muy raro.-dijo Alice.
Suspiré. Me levanté y agarré a Alice del brazo, enseguida se levató. Esme se dio cuenta y frunció el ceño.
-¿A dónde vais chicas?
-Al baño.-contesté rápidamente.
Solo quería salir de ahí. Encontré el baño por pura casualidad. Entré y jalé a Alice del brazo.
-¡Bella quieres decirme que te pasa!-gritó Alice enfadada.
Por primera vez miré a Alice, que estaba enfadada, así que salí del baño y fui hacia afuera del hotel. Alice se quedó perpleja al igual que todos los demas que me vieron salir del baño. Me senté en uno de los bancos que había. Miré hacia el cielo y agradecí que empezará a salir el sol con bastante fuerza, con la fuerza para que la piel de un vampiro brillara.
Me sentía rara, yo nunca hubiese hecho eso. La Bella que yo conocía no hacía eso. ¿Que me está pasando? Debo entrar y disculparme con ella. Pero depronto sentí un fuerte golpe en la cabeza, ¿una piedra? Y, creo que después, perdí la conciencia.
Escuchaba voces conocidas: un Edward tristre, una Alice entre preocupada y enfadada y un Carlisle preocupado.
No podía abrir los ojos, me dolía mucho la cabeza. Pero entonces escuché:
-No se que hice...Estabamos sentadas y le pregunté por su sueño, luego me agarró de la mano y me llevó al baño.-esa fue Alice, de seguro.
-Se te olvidó que le gritaste.-dijo Edward.
-¿Me pasé?-susurró Alice.
-Tu crees.-dijo Edward bastante enfadado.
No se de donde saqué la fuerza, pero poquito a poquito fui abriendo los ojos. Estaba en una habitación muy grande, Edward estaba inclinado hacia mi y Carlisle lo mismo ,y Alice estaba detrás de éste último.
-¡Bella, Bella! Siento mucho haberte gritado, no lo tenía que haber hecho.¿Me perdonas?-dijo Alice mientras se acercaba más a mi.
-Yo debería de pedir disculpas. No se lo que me pasó. No se por que salí de ahí. Yo te perdono ¿y tu?¿Me perdonas?-le dije en apenas un susurro.
-¡Claro!-y entónces me abrazó con fuerza, con demasiada fuerza.
-Alice, no puedo respirar.-dije con dificultad. Luego me soltó.
Sus brazos fueron reempazados por los de Edward. Cerré los ojos por un instante y cuando los abrí ni Carlisle ni Alice estaban allí. Edward se separó de mi.
-Bella, ¿que fue lo que te pasó?-dijo mientras acariciaba mi cabeza.
-No lo se...Estaba sentada en un banco y me iba a levantar para pedirle disculpas a Alcice-hice una pausa porque no me acordaba muy bien-y de pronto...¡ZÁS! Algo me había dado en la cabeza y pensé en una piedra. Y después perdí la conciencia.
Edward me miró con esos ojos dorados y me susurró:
-Siento haberte dejado sola.
-No fue tu culpa Edward.-me estaba empezando a cabrear- Todo lo que me pase a mi no tiene que ser culpa tuya, ¿vale?
-Pero...
-Pero nada. Por favor olvidalo. Como si no hubiese pasado nada.
-¡Pero si que ha pasado!-ahora él estaba gritando-¡Ten han golpeado en la cabeza con una piedra y no ha pasado nada! No Bella, si que ha pasado.-dicho eso se marchó a velocidad vampira y cerró la puerta de un portazo.
Entonces comencé a llorar. Intentaba ver con claridad, pero no podía...las malditas lágrimas no me dejaban.
Escuché tres golpes en la puerta y una voz que conocía muy bien dijo:
-¿Puedo pasar? Tenemos que hablar.
Me sequé las lágrimas y le dije a Edward:
-Tu y yo no tenemos nada de que hablar.
Corrí hacia la puera y le puse el seguro.
-Bella, por favor.-susurró mi amado.
-No por está noche Edward.
Y volví a mi mar de lágrimas.
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Hoolaa....Siento mucho haber tardado tanto. Es que me quedé tres días en casa de la tia de mi madre y no tenía internet. Además en Canarias estamos de Carnavales :) Y no he tenido tiempo
Bueno, respecto a los stills que puse el otro día... me faltaron más por eso ahora los pongo :
Nos quieres matar...¿Verdad chicas? XDXD
No os olvideis de votarme en http://la-perfeccion-bloggera.blogspot.com/ como mejor novela romántica por esta historia: Historia de Edward y Bella.
Besooooosssss
Elii
domingo, 14 de febrero de 2010
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